Actividad Física: Más que una Cuestión de Estética

Por Merly Colina, Fisioterapeuta.

01 de Octubre - Documéntate

En ocasiones se suele relacionar el ejercicio o actividad física con disminuir de peso y lograr una mejor figura corporal, verdad a medias porque debes considerar otros grandes e importantes beneficios que nos proporciona el abandonar la vida sedentaria, sobretodo para la salud.
Dejar de lado el sedentarismo puede ser más agradable de lo que se pueda imaginar y puede iniciarse rápidamente. Toda persona, cualquiera que sea su edad y sexo, puede realizar ejercicio físico que contribuya con un mejor desarrollo, calidad de vida y por ende vitalidad, incluso numerosos estudios han demostrado que el ejercicio regular mejora el bienestar e incide en la longevidad. Un cuerpo activo aleja los síntomas de depresión, ansiedad y estrés causante de innumerables enfermedades comunes en personas sedentarias, es por ello que quienes deciden hacer del ejercicio un hábito obtiene beneficios como disminución de riesgos de sufrir afecciones cardiovasculares y respiratorias, osteoporosis, aumentan las defensas del organismo, la autoestima, el buen humor y la confianza en sí mismo, contribuye a mejorar y mantener una posición corporal adecuada, disminuye triglicéridos y colesterol, quema calorías y elimina toxinas.
Sal del sedentarismo tomando en cuentas los siguientes pasos:
El primer paso consiste en elegir una actividad que pueda disfrutar, lo que le permitirá asegurar la continuidad, ya que una actividad que sea elegida de manera impulsiva termina siendo intolerable y en poco tiempo será abandonada.
Es preciso tomarse tiempo probando algunas clases sin compromiso entre tantas actividades, y decidir cuál es la más adecuada según los gustos, tiempo y posibilidades de realizarla. Recuerde que se trata de comenzar con una actividad física placentera, incluso sin ir a un gimnasio, como caminar regularmente en un parque o hacer excursiones a pie, andar en bicicleta o nadar. Lo ideal sería lograr una actividad física moderada de 30 minutos por lo menos 3 veces por semana.
Es importante destacar que para obtener buenos resultados en cualquier ejercicio es necesario tener un balance entre fuerza muscular y flexibilidad. Con los años de sedentarismo el tejido conectivo de los músculos y las articulaciones tienden a acortarse y volverse rígidos. La actividad devuelve la flexibilidad pero hay que avanzar progresivamente y seguir algunos pasos como: acudir a una consulta previa para evaluar el estado físico general y tomar en cuenta las recomendaciones médicas que le indicarán cómo y cuándo iniciar; cualquiera sea la actividad a desarrollar debe realizarse un calentamiento corporal de 5 a 10 minutos para evitar lesiones musculoesqueléticas, esta puede ser una caminata o andar en bicicleta; al finalizar la actividad es fundamental realizar estiramiento muscular.

“Recuerda que cualquier acción destinada a preservar la salud es un paso imprescindible para sumar años de vida en plenitud física y mental”.